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sábado, 14 de febrero de 2015

Fomento actualiza sus estudios de tráfico sobre la autovía A-57 y cifra su uso diario en 33.000 coches





La previsión de que la circunvalación de la ciudad se prolongue hasta Barro y la reducción de circulación en la N-550 y la AP-9 modifican las previsiones iniciales -El ministerio cierra hoy el plazo de licitación del tramo Vilaboa-A Ermida

A partir de hoy, el Ministerio de Fomento tiene en su poder todas las ofertas técnicas para ejecutar el primer sector de la autovía A-57, la futura circunvalación de Pontevedra, un tramo de 6,5 kilómetros entre Vilaboa y A Ermida que ha sido el primero en salir a licitación después de décadas de espera y años de tramitación. Hoy se cierra el plazo de recepción de propuestas de las constructoras para una actuación que arranca con un presupuesto de 91,5 millones de euros y 40 meses de plazo de ejecución, lo que sitúa su puesta en servicio en el primer semestres de 2018.
En todo caso, hasta finales de marzo no se conocerán los detalles de las ofertas técnicas para una infraestructura que, en su conjunto, albergará algo más de 33.000 vehículos diarios en sus primeros años de funcionamiento. Estas son las previsiones de Fomento que figuran en la última actuación del estudio de tráfico de esta futura autovía. La documentación que acompaña a la licitación que se cierra hoy incluye varios capítulos añadidos en las últimas semanas que corrigen algunas de los cálculos de estos años anteriores. Si en su día se llegó a estimar que la A-57 absorbería alrededor de 41.000 vehículos, casi seis mil de ellos pesados, a día de hoy las previsiones son bastante más modestas. Toda la autovía, una vez que se ejecute algún día por completo, podría recibir 33.200 automóviles cada día, cuatro mil de ellos, camiones.
Así se pone de manifiesto en una "addenda" añadida al concurso de adjudicación, que advierte sobre la necesidad de actualizar los datos en función de la evolución del tráfico en la red existente, (sobre todo la AP-9 y la N-550) que se reduce progresivamente desde 2007, al trazado definitivo elegido para la circunvalación y, sobre todo, a la previsión de que el vial que rodeará a Pontevedra se pretende prolongar hasta el nudo de Curro, en Barro. Esta futura autovía, que es el tramo más avanzado del proyecto de la A-57 entre el entorno de Vigo, al Sur, y el nudo de Curro, en Barro, al Norte, está diseñada con dos carriles en cada sentido y con una capacidad máxima en su vida útil de 23,3 millones de vehículos cada año (de los que 3,2 millones serían pesados), lo que supone una intensidad media diaria de casi 64.000 coches en los dos sentidos. En todo caso, este volumen no se prevé alcanzar ni en un horizonte de veinte años, ya que para 2037 se apunta a un máximo de 50.000 vehículos al día, siete mil de ellos camiones. Todo apunta a que no se llegará tampoco a esas cotas de circulación, puesto que no hay en la actualidad ninguna vía en la comarca que se acerque a esas cifras y la tendencia es a la baja.
Pese a los años de tramitación de este proyecto (o quizás debido a esa demora) Fomento ha tenido que acelerar en los últimos meses buena parte de la documentación complementaria. Si en el verano pasado aún se exponía al público el impacto ambiental, hace unos días el ministerio aún completaba esta la documentación ambiental con la denominado "integración de la evaluación ambiental del proyecto Vilaboa-A Ermida" y su "correspondiente Estudio de Impacto Ambiental".
De este modo, se considera que "se da cumplimiento" a lo exigido por el Ministerio de Medio Ambiente en julio de 2014 y también trataría de evitar complicaciones con el recurso judicial que anunció la plataforma vecinal Salvemos A Fracha contra el proyecto, y que se centra, precisamente, en el apartado ambiental. En ese recurso los vecinos solicitan la anulación del proceso por "defectos" en la tramitación del estudio de impacto ambiental, pero también reclaman que el tribunal decrete la paralización cautelar de las obras hasta que se resuelva el fondo del asunto. La resolución llegó con el proyecto ya en fase de licitación, que se abrió en febrero y cuya recepción de ofertas se cierra hoy mismo.
Presupuestos
El primer tramo de la circunvalación, de unos 6,5 kilómetros de longitud ocupará un millón de metros cuadrados en lugares como Bértola, O Outeiro y Boullosa, en Vilaboa, y A Ermida, Pintos, Valadares y Pumariño en las parroquias pontevedresas de Marcón y Tomeza. Cuenta un presupuesto inicial de 86,31 millones de euros, más expropiaciones y otros gastos. De hecho, en la "addenda" que acompaña a la licitación se establece un presupuesto de ejecución material de algo menos de 60 millones para estos 6,5 kilómetros entre Vilaboa y Marcón, pero se deben añadir el IVA, otros impuestos y el beneficio industrial, que suponen otros 15 millones más. La licitación es por tanto por 86,3 millones, pero las expropiaciones suman 1,2 millones más, 118.000 euros corresponden al Plan de Vigilancia Ambiental y el 1,5% Cultural suman 900.000 euros más, con lo que el presupuesto final es de 91,5 millones.

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