Voz de Barro

Síguenos en twitter

O tempo en Barro

Tiempo en Barro

domingo, 26 de marzo de 2017

El nivel de urbanización de la comarca se desploma y 88 de sus 124 parroquias ya están "poco pobladas"



Los catorce municipios que conforman la comarca de Pontevedra que suman 189.549 habitantes, muestran cada año que pasa más signos de abandono del rural. El Instituto Galego de Estatística (IGE) divulgó ayer una nueva actualización de su estudio sobre el "Panorama rural-urbano de Galicia", un documento que analiza el grado de urbanización de cada territorio y su nivel de ocupación humana. Y los datos revelan que un drástico desplome de este índice en buena parte de la comarca.

La población tiende a concentrarse en una porción muy pequeña de todo el territorio comarcal, especialmente las grandes ciudades. Así, el estudio del IGE revela que a día de hoy el 36% de toda la población gallega (más de 980.000 personas) reside ya en las denominadas "Zonas densamente pobladas" y que, salvo contadas excepciones, se limita a las siete grandes ciudades.

En el caso de la comarca de Pontevedra, ese fenómeno se reproduce casi al dedillo. Con 124 parroquias (incluidas las de Cerdedo tras su reciente fusión con Cotobade), 88 de ellas están oficialmente declaradas "zonas poco pobladas", es decir, con menos de cien habitantes por kilómetro cuadrado. Son 23 más que hace cinco años (un aumento del 35%), si bien el IGE varió en parte los criterios de elaboración de este estudio entre 2011 y 2016.

Pese a ello, se observa un aumento considerable de la despoblación en todo el territorio. Aunque en términos generales municipios como Caldas, Sanxenxo o Vilaboa muestran un "grado de urbanización" más alto, es un fenómeno engañoso, ya que los residentes tienen a concentrarse en núcleos concretos.

En materia demográfica, el análisis por municipios pone de manifiesto que aún hay siete (Pontevedra, Barro, Caldas, Moraña, Poio, Sanxenxo y Vilaboa) que resisten en mayor o menor grado la caída de población que se registra en toda Galicia. Pero si se ahonda en la situación concreta de las 124 parroquias se comprueba que la caída es aún más grave y acelera el despoblamiento del rural, a favor de los cascos urbanos, y del interior en beneficio de la costa.

Así, el 86% de estas unidades territoriales ha perdido vecinos en estos diez años y 38 de ellas (alrededor de un 30%) ya cuenta a día de hoy con menos de 300 vecinos. Hace una década eran 35 las parroquias por debajo de esa barrera. El número crece si se reduce el listón a los 150 habitantes, un límite que no alcanzan 13 parroquias, con cuatro más en el límite. Hace diez años solo había seis por debajo de los 150 residentes. En el otro lado de la moneda apenas 14 parroquias aún superan a día de hoy los 2.000 censados y son en su mayor parte aquellas áreas de los municipios donde se concentran los principales servicios.

En cuanto al "grado de urbanización" llama la atención el evolución negativa de la práctica totalidad de los municipios. Barro, Campo Lameiro, Cerdedo-Cotobade, Cuntis, A Lama, Moraña, Portas y Ponte Caldelas están en su totalidad bajo la denominación de "poco poblados", tanto en conjunto como por parroquias.

Barro aún contaba hace cinco años con dos territorios "intermedios", un apartado en el que a día de hoy se incluyen 31 parroquias: tres en Caldas (en 2011 eran cuatro), seis en Marín (entonces eran siete), cinco en Pontevedra (frente a las trece anteriores), tres en Poio (antes eran cuatro), nueve en Sanxenxo y cinco en Vilaboa. Estos dos municipios mantienen el mismo grado que en 2011.

Caso especialmente llamativo es el de Moraña. Sus nueve parroquias son, hoy en día "poco pobladas", cuando hace cinco años aún eran "intermedias" cinco de ellas. En este capítulo se sitúan los territorios con más de cien habitantes por kilómetro cuadrado.

En Barro perdieron categoría Agudelo, Barro, Curro y Valiñas, mientras que en Caldas ocurrió con Arcos da Condesa y Godos. Crecen en cambio Saiar y Bemil.

En Cotobade-Cerdedo cae Almofrei, mientras que en A Lama sube ligeramente Antas, al igual que Lamas en Moraña, municipio donde caen Gargantáns y Laxe. En Ponte Caldelas no hay mejoría alguna, mientas que en Portas se reduce el grado de urbanización de todas sus parroquias (Briallos, Lantaño, Portas y Romai). Por su parte, Vilaboa conserva el mismo nivel que hace cinco años.

A su vez, Sanxenxo ve mejorada la situación de Adina, Dorrón y Padriñán, pero cae en Arra mientras que Bordóns, Gondar, Nantes, Noalla y Vilalonga se mantienen estables.


http://www.farodevigo.es/portada-pontevedra/2017/03/25/nivel-urbanizacion-comarca-desploma-88/1648304.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario