Voz de Barro

Síguenos en twitter

O tempo en Barro

Tiempo en Barro

viernes, 22 de junio de 2018

El bum del Camino multiplica los negocios orientados al peregrino



Hay hasta quien reconvirtió una caseta de obra en una singular área de descanso


En los concellos de la comarca de Pontevedra por donde pasa el Camino de Santiago -Vilaboa, Pontevedra, Barro, Portas y Caldas- no se llega a la altura de lo que ocurre en la ruta francesa, donde prácticamente en todas las casas se vende algo, desde miel a conchas, al peregrino. Pero la cosa va por ahí. Dado que la ruta portuguesa sigue sin tocar techo, los negocios orientados a los caminantes también continúan aumentando. Lo hacen, sobre todo, los alojamientos, sea en la versión de albergues, pensiones, hostel o viviendas de uso turístico. Pero también se han reabierto o iniciado actividad de nuevos bares en zonas rurales. Y se colocaron un buen número de máquinas expendedoras de bebidas y alimentos. Igualmente, sobre todo en Caldas, al amparo del Camino hay servicios de podología o masajes.
En cuanto a los alojamientos, abrieron albergues en Pontevedra y Caldas. También lo hicieron pensiones y hoteles. Igualmente, en el caso caldense basta mirar la lista de viviendas de uso turístico de la Xunta para darse cuenta de que hay veinte casas en ella. Todas o la gran parte están orientadas al peregrino. La multiplicación de los alojamientos está llegando a tal punto en la villa termal que, ayer, fuentes empresariales señalaban: «Esperemos no llegar al colapso».
También se está notando y mucho el tirón del Camino en la apertura de tabernas, sobre todo en zonas rurales. Muchas se están especializando en tapas como pulpo y tortilla. Hay aldeas en las que florecieron varios sitios en los que comer. Un buen ejemplo es la de San Amaro, en Barro, donde a media mañana el lugar está abarrotado de caminantes tomando un pincho.
Negocios reorientados
Otro efecto económico del Camino es que muchos negocios se reorientan hacia el peregrino. Por ejemplo, hay librerías en Caldas que venden desde repuestos para las puntas de los bastones a las clásicas conchas pasando por guías turísticas y demás enseres que pueda necesitar el caminante. Por supuesto, se vende también mucho material para pies con ampollas o fatigados.
Igualmente, hay un furor por la colocación de máquinas expendedoras, que se da desde al lado del albergue de Pontevedra hasta en la aldea de O Castrado pasando por numerosos lugares de Barro, Caldas y Portas. José Manuel Porta, vecino de Valbón, en Barro, es uno de los dueños de esas máquinas. Este hombre tenía una caseta de obra que levantó cuando construyó su casa. Pidió los permisos necesarios y acabó reconvirtiéndola, con el beneplácito de Patrimonio, en un área de descanso para peregrinos. Allí tiene desde dispensadores de café y bebidas frías hasta una silla para quien llega con desaliento a la aldea. Tuvo que hacer una inversión considerable porque la caseta, que era de bloques, la hubo que recubrir de piedra o, de lo contrario, la Xunta no permitía el negocio. ¿Le mereció la pena? «Por agora -lleva un año- aínda non, porque a inversión foi grande. Pasa un mundo de peregrinos, pero o problema é que hai moitos máis bares onde parar. De feito hai un a poucos metros», indica Porta. 

Solo en Caldas hay veinte viviendas de uso turístico, más allá de albergues
y pensiones




https://www.lavozdegalicia.es/noticia/pontevedra/pontevedra/2018/06/23/bum-camino-multiplica-negocios-orientados-peregrino/0003_201806P23C1992.htm

No hay comentarios:

Publicar un comentario