Voz de Barro

Síguenos en twitter

O tempo en Barro

Tiempo en Barro

viernes, 26 de octubre de 2018

"A Emoción dos Viños": ¿Cómo parametrizar lo que no se puede medir?

70 bodegas de España y Portugal se reunirán en Barro el próximo fin de semana en una iniciativa encabezada por Portela y Cruces




Vinos que emocionan por los recuerdos que despiertan y vinos que se recuerdan porque emocionan. Son dos caras de una misma moneda que, frente a frente, harán las delicias de los amantes del vino el próximo fin de semana en Barro, Pontevedra, de la mano de un evento a cuyos creadores se resisten a llamar feria; es, en cambio y según dicen, "un encuentro de viticultores".
Y sus creadores son Marina Cruces, sumiller del restaurante ourensano y estrella Michelin Nova, y Antonio Portela, viticultor y bodeguero en O Morrazo. Juntos y hace ya ocho años dieron a luz a "A Emoción dos Viños" para dar a conocer distintos proyectos vitivinícolas en los que "el respeto" se convierte en la "palabra clave". "Respeto a una tierra, a una tradición, a unas variedades?", concreta Cruces.
Ese, dice, es el distintivo de "A Emoción", cuyo nombre recoge lo más importante que, en opinión de Portela, ha de tener un vino: "Al final, sea el tipo de elaboración que sea y más allá de la etiqueta, la procedencia, el precio? Por encima de cualquier otra cosa, lo importante de un vino es que te emocione; eso es lo que buscas: los vinos que te emocionan son los que recuerdas".
Pero ¿cómo medimos lo inmedible? La emoción de un vino es, en efecto, difícil de parametrizar o describir, si no imposible, "como cuando ves una obra de arte, o a una persona especial", compara el viticultor y bodeguero, a quien la pregunta le lleva directamente a hablar de los elaboradores de Cela: "Eso lo veo, por ejemplo, en Bueu, cuando vamos a catar los vinos a las bodegas para el Tinta Femia y, en cada referencia, encuentro la personalidad de quien la ha elaborado."
Marina, por su parte, también pone de relieve lo abstracto del término: "¿Cómo defines la emoción de vivir en Galicia? ¿de disfrutar de nuestros montes? Al final depende de la sensibilidad de cada uno, de los conocimientos que adquiera, de lo que haya vivido..." contesta y, en la misma línea, detalla que, para ella, son importantes los recuerdos. Habla así de los llamados aromas episódicos y de cómo, algunos vinos, le transportan a su infancia jugando en los viñedos durante el tiempo de vendimia. "Eso es "A Emoción"".
Un evento, entonces, que, de algún modo, tratará de concretar el próximo fin de semana lo indefinible a través de 70 bodegas, medio centenar más de las 20 con las que empezó en 2010. Muchas de ellas son gallegas aunque también habrá proyectos procedentes del resto de España y Portugal.
Cuenta Cruces, en este sentido, que son cada vez los viticultores que les llaman para participar en la cita y que, del mismo modo, tampoco dejan de aumentar las iniciativas que les llaman la atención a la hora de hacer la selección de participantes.
Además de estos, resalta la sumiller, otro de los tesoros del evento es el perfil de sus asistentes: "Fue algo que se creó desde el principio de forma espontánea, sin que lo buscásemos. La gente que acude a la emoción es curiosa, quiere saber qué le están sirviendo, vienen a disfrutar, a aprender, a conocer y se emocionan porque, cada trago, tiene una historia detrás". Es por eso, dice, "que los viticultores disfrutan como locos y por eso es por lo que repiten". También porque se sienten parte de una familia, "una familia grande pero familia al fin y al cabo", según concede Marina.
Tanto ella como Portela ultiman ya los preparativos de la cita que tendrá lugar a lo largo del sábado y domingo próximos en Barro, Pontevedra, después de haber pasado ya por otros puntos de la geografía gallega como Tui y Celanova.
Por delante les queda una intensa semana de trabajo - "es un curro de caray"- ¿Por amor al arte? "por amor al vino".

https://www.laopinioncoruna.es/sociedad/2018/10/21/emocion-vinos-parametrizar-medir/1339785.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario