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lunes, 25 de marzo de 2024

Diez años de Asampo, que está detrás de la «fiesta grande» por la donación de órganos

La directiva de la asociación Asampo, en el muro de los valores y la puerta de la esperanza que montaron en la Casa Azul, en Pontevedra

La directiva de la asociación Asampo, en el muro de los valores y la puerta de la esperanza que montaron en la Casa Azul, en Pontevedra CAPOTILLO

La asociación que organiza cada año la Pontevedrada mantiene los dorsales personalizados grabados en madera de avellano

24 mar 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

El próximo martes, 26 de marzo, se cumplen diez años de la constitución de Asampo, la Asociación de Amigos de la Pontevedrada. Un colectivo que se fundó para dar soporte y organizar toda la logística que conlleva esta marcha a pie de 67 kilómetros entre Pontevedra y Santiago. Una iniciativa anual con la que se busca sensibilizar y fomentar la donación de órganos y tejidos y de sangre. Actos que salvan vidas. Esos diez años de marea roja son la excusa perfecta para reunir a la directiva de Asampo en el que es como su cuartel de trabajo: la Casa Azul de la ciudad.

De aquella primera junta solo quedan dos personas, Fran Pérez-Mirás Miguéns, presidente, y Lucía Solleiro Portela, tesorera. El resto de integrantes son Gregorio Losada Feijoo, vicepresidente; Francisco Vea Fernández, secretario; y los vocales Matilde Pache Pérez-Mirás, Beatriz Rodrigo Dapena y Luz Lamas Francisco. Al encuentro y a la foto no pudo asistir ese día Gregorio, y sí se sumó la socia y voluntaria sanitaria Sonia Ferreira Veiga, con su perro Nico.

Aunque Asampo realiza muchas actividades y colabora con otras iniciativas solidarias a lo largo del año, su razón de ser es la Pontevedrada. Como dice el presidente, es la «fiesta grande». La asociación cuenta con 67 socios, que pagan una cuota anual de 10 euros. Los menores de 18 están exentos. El socio de más edad tiene 88 años y los más jóvenes, Toñito y Nuria, 3. Este año la marcha será el 27 de abril a las 20.00 horas —siempre el último sábado de ese mes— y alcanza su edición número 14. Cuentan que la afrontan con «ilusión» y «ganas» y que solo por la donación y por la emoción de los momentos de la salida en la plaza de España y la llegada al Obradoiro ya merece la pena. El trabajo, que es mucho, se inicia unos seis meses antes, en octubre, cuando salen al monte en busca de las ramas de avellano que después emplean para hacer unos dorsales que son «algo nuestro» y «lo que nos distingue de los demás».

Esos dorsales primero solo llevaban el número del participante y después incorporaron el nombre. Es más trabajo pero lo asumen porque «importa la persona». En enero comienzan los trámites con los organismos oficiales y la planificación de la logística, junto a la instalación de 104 flechas. El día del reportaje estaban cerca de las 700 inscripciones. El récord de participación fueron las 1.504 del 2019, pero aclaran que no lo buscaron y que no es la finalidad.

Caso a las recomendaciones

¿Cuántos voluntarios hacen falta el día del Pontevedrada? Lucía apunta que un mínimo de 30 y de ahí para arriba. Aunque es una marcha que no tiene espíritu competitivo, algo que algunos olvidan, supone un gran esfuerzo físico y no todo el mundo está preparado. En la organización podrían escribir un libro con las anécdotas e incidencias por ir más allá de lo que el cuerpo puede aguantar. Por eso, piden que se haga caso a las recomendaciones y a las invitaciones de retirada. De eso saben mucho los equipos de voluntarios sanitarios.

«Este año queremos contar con tres equipos entre enfermeras, auxiliares y técnicos en emergencias sanitarias (TES)», expone Beatriz, que es enfermera de profesión. Van en coches y acuden cuando les llaman. «Hacemos curas, estiramientos, tomamos la tensión arterial y hacemos pruebas de glucemia, también vendajes. Y somos los encargados de llamar al 112 si son incidencias graves». Insisten en que no merece la pena castigar el cuerpo y que es mejor abandonar en alguna de las paradas estipuladas: San Amaro (Barro), Caldas de Reis (Cafetería Termas), San Miguel de Valga (Buen Camino) y Padrón (Hotel Scala).

Fran Vea recuerda algo obvio: no se puede estrenar calzado para meterle semejante caminata a los pies y que están cansados de ver a gente que los lleva «reventados». «Los hay muy cabezones y están mal, pero insisten en llegar a Padrón». El presidente, que cierra la marcha a pie junto a Lucía Gálvez, hace hincapié en que habrá que ir cambiando de filosofía porque esas recomendaciones de abandono no atendidas lo que hacen, al retrasar el cierre, «es retrasar la marcha».

Los directivos de Asampo, en la Casa Azul, con uno de los hitos kilométricos realizados en cartón

Los directivos de Asampo, en la Casa Azul, con uno de los hitos kilométricos realizados en cartón CAPOTILLO

Caminar con los pies, la cabeza y el corazón 

La inscripción para la catorce Pontevedrada se abrió el 1 de febrero y se cerrará el 17 de abril. Junto a participantes de Pontevedra y del resto de provincias gallegas, hay anotados de Madrid, Asturias, Alicante, Barcelona, Gran Canaria, Valencia o Salamanca, además de Portugal y una persona de Dublín (Irlanda). Asampo agradece especialmente la colaboración de los concellos de Pontevedra, Barro, Caldas y Santiago, y de los voluntarios, a los que invitan después a una cena. «Que es bien poco», dice el presidente. Fran Pérez-Mirás da un sabio consejo para seguir caminando, siempre que se esté bien de salud: «Primero se camina con los pies, luego con la cabeza y al final con el corazón».

¿Se portan bien los participantes? Lucía apunta que en general sí, aunque siempre hay «dos o tres» que dan la nota. Hay dos puntos de control obligatorios donde los inscritos tienen que facilitar su dorsal: Valga y Santiago. El del Obradoiro se monta a las 8.00 horas del domingo. «Hay gente que no para, la hace corriendo y llega varias horas antes. Y luego se queja de que no hay nadie, pero esa no es la filosofía y lo dice el reglamento», argumenta la tesorera. La organización pide que no se deje basura atrás ni pilas de los frontales, que se recomiendan para las horas nocturnas. Lo que sí es obligatorio es el chaleco reflectante.

 

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/pontevedra/pontevedra/2024/03/24/diez-anos-asampo-detras-fiesta-grande-donacion/0003_202403P24C3991.htm

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