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jueves, 9 de octubre de 2014

Moraima: Cinco bodegas recuperan las uvas tintas desaparecidas tras la plaga de la filoxera


Firmas de Barro, Cambados, Meaño o Sanxenxo embotellan espadeiro, caíño y loureiro bajo el sello Rías Baixas »La mayor parte de la producción se vende en el extranjero




Cinco bodegas de O Salnés cultivan desde hace años algunas de las variedades de uva tinta que eran predominantes en el campo arousano hasta finales del siglo XIX, pero que se vieron relegadas hasta su práctica desaparición tras la llegada de la plaga de la filoxera.
Lo hacen al amparo del Consello Regulador da Denominación de Orixe Rías Baixas, y aunque su producción es meramente testimonial comparada con la de vino blanco -fundamentalmente albariño- la superficie dedicada a los tintos está creciendo en la comarca. En los dos últimos años, por ejemplo, las bodegas Zárate y Forjas do Salnés han plantado más de dos hectáreas y media nuevas -unos 25.000 metros cuadrados-.
El espadeiro, el caíño y el loureiro eran hasta hace siglo y medio las variedades más cultivadas en los viñedos arousanos. Pero la llegada de la filoxera arruinó muchas explotaciones, y la mayoría de los agricultores optaron por clases más resistentes, como la albariña, o que diesen menos trabajo y que fuesen más baratas de cuidar, como la "folla redonda", que se popularizó mucho desde entonces y que ha dado lugar al tinto tipo Barrantes.
Así las cosas, durante muchas décadas las plantaciones de espadeiro, caíño y loureiro tinto fueron poco más que testimoniales. A principios de la década pasada, sin embargo, algunos cosecheros decidieron recuperar estas clases de uva, de las que en la actualidad se recogen unos 30.000 kilos en O Salnés.
Pero los bodegueros que apostaron por este cultivo están convencidos de que en unos años la producción se incrementará "porque son unos vinos con mucho futuro y para los cuales hay demanda", en palabras de Eulogio Pomares, que es el gerente de la bodega Zárate, una firma de Meaño que produce caldos tintos desde 2009. En la actualidad venden el 10 por ciento de su producción dentro de Galicia, otro 25 en el resto de España y el 65 por ciento en países como Japón, Australia o Noruega.
Otro de los productores principales de la comarca es el meañés Rodrigo Méndez, que tiene su bodega Forjas do Salnés en Cambados. Produce entre 6.000 y 8.000 botellas al año de tinto, el 80 por ciento de las cuales las vende en casi una veintena de países extranjeros. Méndez empezó a vinificar con fines comerciales estas uvas en 2005 -fue de los primeros en hacerlo, junto a Luis Padín, de Sanxenxo- y en la actualidad produce tres caldos monovarietales y uno de mezcla. Una de las primeras medidas que tomó fue la de reducir los rendimientos por hectárea desde los 11.000 o 12.000 kilos iniciales, a entre 6.000 y 8.000. Y prueba de que cree en este proyecto es que en la actualidad está probando el cultivo en espaldera "a ver si consigo algo más de graduación".
A la hora de valorar cada variedad, Pomares afirma que "por motivos sentimentales le tengo mucho cariño al espadeiro", aunque cree que el caíño "es el que puede producir los vinos de vida más larga", y la uva loureira es la que produce los caldos "más afrutados e ideales para iniciarse".
Los otros bodegueros de O Salnés que hacen tinto Rías Baixas son Robustiano Fariña (de Attis, en Meaño); Leoncio Padín, de Sanxenxo, que sigue la estela de su padre, Luis Padín, ya fallecido; y Manuel Trigo, de Datri Mar (Cambados), una firma ligada al Pazo da Capitana.
En este último caso hace unos 1.000 litros de vino, fundamentalmente espadeiro, con el que la familia ganó en su día algún premio en la Festa do Viño Tinto do Salnés de Barrantes. "Hace tiempo hacíamos más, pero lo fuimos dejando porque es una variedad que conoce muy poca gente". De todos modos asegura que "vamos a seguir teniéndolo, pero en principio solo para consumo propio de la casa de turismo rural y para venta directa en la bodega del establecimiento".
También hay productores en Caldas de Reis o Portas, como Viña Moraima de Barro o Francisco Alfonso Reboreda, aunque el mayor número se concentra en las comarcas del sur de la provincia, como O Condado, a donde pertenece Coto Redondo, una bodega que era más conocida por sus tintos que por el blanco hasta que triunfó en la Festa do Albariño de Cambados con su "Señorío de Rubiós".
Producción testimonial
La producción de tintos en la denominación de origen Rías Baixas en estos momentos es testimonial, y está incluso por debajo del 1 por ciento del total. En 2013 se cosecharon en total casi 33,8 millones de kilos de uva, de los que solo 230.000 eran de variedades tintas. El porcentaje todavía es inferior en el caso de O Salnés, donde se obtuvieron unos 30.000 kilos, frente a los 21 millones de uva cosechados en total. Las variedades admitidas que se producen en O Salnés son espadeiro, caíño tinto y loureiro tinto, si bien el reglamento de Rías Baixas permite otras, como el sousón, el pedral o el brancellao, que se dan más en el sur.
En lo referido a la vendimia recientemente concluida, los viticultores consultados sostienen que ha sido discreta en cantidad, y que el mal tiempo también ha mermado algo la calidad. "El año ha sido peor de lo que esperábamos -afirma uno de los cosecheros- porque con las lluvias hubo zonas en las que rompió la uva un poco y se ha resentido la graduación".

http://www.farodevigo.es/portada-arousa/2014/10/08/cinco-bodegas-recuperan-uvas-tintas/1107808.html

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